Nací donde muy pocos pueden crecer. He sentido el sol abrasándome y el frío sellando cada poro de mi piel. Soy hijo del tiempo y el silencio. Vino hecho de razón y pasión. Pertenezco a la ley de los opuestos, a la ley de la atracción. Es aquí donde lo imposible es posible.
En medio de nada y cerca de todo. La D.O.P. Calatayud ocupa la zona más occidental de la provincia de Zaragoza, lindando con Soria, Guadalajara y Teruel.
El cultivo de la vid en la zona se remonta al siglo II a. C., confirmado con el hallazgo de un lagar en el pueblo Celtíbero de Segeda de gran importancia en la guerra numantina, situado entre los términos municipales de Belmonte de Gracián y Mara. La primera referencia escrita sobre la gran calidad de los vinos de la Comarca se remonta al siglo I y su autor es Marco Valerio Marcial, historiador que nació en la ciudad romana de Bílbilis.
Las bodegas con más de 250 años de antigüedad se encontraban excavadas a mano y orientas al norte para conservar temperatura y humedad. Cada viticultor elaboraba su vino de forma artesanal, se pisaban las uvas, y con el raspón incluido se pasaban a fermentar.